Nunca me he considerado una cobardica, osea no me da miedo volver a casa a media noche, ni meter en coche en el parking cuando es de noche pero hay algo que me supone un trauma irracional, entrar en la peluquería. Se que es superficial pero de eso van las memorias y miserias. Cuando tenia 2 años y me llevaron a la peluqueria al sentarme en el sillón empecé a llorar y llorar y llorar hasta que la peluquera le dio las tijeras a mi abuela, y le dijo ella no podía. Cuando volvimos a casa y mi madre vio que volvía con la misma facha me sentó en la trona y ella me hizo un Llongueras... Hay empezó todo.
Ahora veintitantos años mas tarde sigo con el trauma.
Voy con mi melena y le pido que me corte las puntas, sabiendo que para la peluquera eso son minimo cinco centímetros. Peluqueras del mundo, las puntas son las puntas, las puntas son esos dos centimetros que sujetas entre el dedo indice y anular cuando se lo señalas al ponerte la bata. Pero como me voy a fiar yo de una señora, con todos mis respetos a las peluqueras, que lleva medio flequillo rubio y tres mechas caobas en la misma cabeza. No, NO!
Asi que ya solo digo, capear y quitar cantidad, es que soy una leona... y mantener el largo, porque aun asi me quitan esos dos centímetros que yo quiero. En fin ahora pregunto, ¿hay algún diccionario de peluquer@- cliente. cliente-peluquer@ que podría usar?
Yo quiero atreverme pero me da miedo...
¿algun consejo?
¿alguien con miedos esteticos irracionales?
¡Mil besos y letritas de amor!
y en
¡¡¡Alli os espero con mas cositas!!!